Los tres hippies de la familia, esto es, Miguel, Rocío y Carmen, disfrutan de lo lindo en casa de los abuelos Encarna y Benito. Lo mejor para ellos es corretear por el campo, coger insectos (los bichos-bolas son sus preferidos), jugar a Sant Jordi y cómo no, estar en su nueva cabaña del árbol. Allí se dedican a hacer mejoras, a limpiar, a merendar con un mantel-manta y a dejar volar la imaginación.
Ni que decir tiene que el agua de la bañera por la noche queda de color marrón oscuro, tipo potaje de lentejas y que la ropa hay que cogerla con guantes de látex. Y que se duermen con una sonrisa de oreja a oreja.
Estas fotos parecen más del Día de los Hijos que del Día de la Madre. Como tiene que ser.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


3 comentarios:
Jejejejejeje, anda que no se lo pasan bien ni nada, eso es la felicidad... jugar, imaginar, y enguarrarse, que mas se puede pedir.
Miguel dice que son los tres mosqueteros y que están muy guapos.
Ahora quiere hacer una foto con el ordenador, luchando. Pero tenemos la webcam un poco dormida y no podemos.
A la prima Carmen le quiere decir que va a traer una espada del camino para luchar y a la prima Rocío también, una espada/palo para luchar contra ella. Porque ahora ya no quiere que Rocío sea la princesa más. Ahora es un mosquetero y tiene que luchar.
(con la lluvia tiene el día bélico, jajajajja!!!)
Jajaj, Miguel es la leche. Ya me los veo con los palos en plan mosquetero. ¿Eso es por el vídeo de Rocío?
Vaya con los tres mosqueteros, jajaj.
Publicar un comentario