Carmen no se enteró de mucho, porque no es demasiado futbolera. Además tampoco es que veamos muchos partidos en casa y no está acostumbrada. Anoche alucinaba de vernos saltar, gritar y sufrir y no salía de su asombro. Al final le hice una foto dedicada a nuestra Aurora que tendrá que esperar a ser publicada porque Rafa ya ha guardado la cámara para las vacaciones.
Y hoy, otra alegría: nuestra Rocío cumple cinco preciosos añitos. No sé si es porque me acuerdo perfectamente del día en que los cumplí y me sentía tan especial y tan mayor, pero el caso es que los cinco años de mis niñas han sido algo especial también.
A Rocío, mi bebota que ya no lo es, la veo tan rebonita, tan alegre, tan requetebuena, tan responsable, tan... tan... que no se me acaban los adjetivos... que me la como enterita.
Esta mañana, después de pasar la noche con un febrón, se ha levantado hecha una campanilla, como cada mañana, pero tan contenta además de que fuera su cumpleaños que era para no parar de darle besos.
Y así está pasando el día, deseando ir a casa de su abuela Encarna porque sabe que le espera un súper-regalo, alegre y con fiebre.
Aquí una foto hecha con el móvil, porque la cámara estaba guardada, abriendo su regalo...
Y aquí el regalo en cuestión: una Barbie Mariposa que le ha vuelto loquita. Y es que es la primera Barbie que tiene "sólo suya".
Además, Carmen también se ha llevado también una, adelantada de su santo y por sus buenas notas y su enorme esfuerzo a lo largo del curso:
En fin... y mañana, bien tempranito nos vamos de vacaciones. ¡Estepona nos espera! Allí nos bañaremos en la playa, cogeremos fuerzas para la vuelta a las obligaciones, nos cuidaremos, y cómo no, nos enteraremos de cómo anda el asunto en el Ayuntamiento, que vaya tela.
Y como no sé si me podré conectar desde allí, aprovecho para despedirme y desearos a todos y a todas unas felicísimas vacaciones.


